viernes, 3 de mayo de 2013

PLANIFICACION

Una forma concreta de llevar a cabo mis objetivos y crearme un hábito de trabajo es planificar mi tiempo de estudio de forma que me dé confianza y seguridad en mí mismo. Además, mi planificación me ahorrará tiempo y esfuerzo, a la vez que me dará una visión global del quehacer.
Para ello debo tener en cuenta:
  • Estudiar todos los días el mismo tiempo y, a ser posible, a la misma hora.
  • Buscar las horas de estudio donde mi rendimiento sea más alto.
  • No trasnochar ni madrugar excesivamente.
  • Poner el orden de estudio de cada materia de acuerdo con mi propia curva de trabajo (nivel de concentración).
  • Distribuir el tiempo de estudio para cada materia de acuerdo con el grado de dificultad y exigencia personal.
  • Estudiar en varios periodos seguidos, intercalando pequeños descansos después de cada periodo.
  • Concretar qué tengo que estudiar en cada periodo.
Una vez realizado mi tiempo de estudio debo seguirlo y revisarlo periódicamente a fin de introducir las correcciones necesarias. También debo ser constante y no desanimarme si en los primeros días no consigo cumplirlo totalmente.
Si cumplo mi horario de estudio conseguiré avanzar más, sentirme más seguro y más capaz.
Ejercicios de planificación:
  • Elabora tu propio calendario personal.
  • Confecciona tu horario personal.
  • Programa tu trabajo mensual.
  • Planifica tu tiempo semanal y diario.





PLANIFICACIÓN DE UNA SESIÓN DE ESTUDIO


Consiste en distribuir el material a estudiar y las tareas a realizar por orden de realización, asignando tiempo a las tareas y a los descansos.
Nuestra atención asciende y desciende en función del tiempo que llevemos estudiando.
Según la curva de rendimiento:
El primer momento de estudio es el más adecuado para realizar las tareas de dificultad media, a continuación aquellas de dificultad máxima y por último las más fáciles que requieran menos esfuerzo y concentración, como por ejemplo los repasos.
En los descansos recuerda:
  • No lo hagas en el momento de máximo rendimiento, ya que es el momento óptimo de estudio.
  • Si haces un sólo descanso tómalo cuando observes que tu rendimiento y concentración decaen.
  • No aproveches el descanso para actividades que te hagan perder la concentración, como ver TV, entablar una larga conversación, etc. Planifica aquello que harás en tus descansos.
  • Es recomendable que hagas algunos ejercicios de relajación y concentración.
  • Dentro de los períodos de estudio los descansos deben ser cortos.
  • Intenta descubrir tu propia curva de rendimiento y tus momentos óptimos para el estudio. La proporción recomendada es:
    – Cada hora descansos de 5 minutos.
    – Cada 2 ó 3 horas, descansos de 30 minutos.





FASES DEL PROCESO DE ESTUDIO

- La Toma de Apuntes
- Lectura Comprensiva
- Subrayado
- Los Esquemas
- El Resumen
- La Asimilación
- El Repaso 
- El Repaso


LA TOMA DE APUNTES





  • Utilizar un cuaderno con hojas recambiables y que se pueda archivar.
  • Dejar un margen en blanco para anotaciones y dudas.
  • Al comenzar poner la fecha, tema, asignatura.
  • Escritura legible.
  • Utilizar un lenguaje propio.
  • Anotar las ideas principales. Aplica un código de abreviaturas (más, +), (por, x).
  • Al final, comprueba las dudas, datos, fechas.
  • En casa, repásalos, ordénalos, compleméntalos con libros.
  • Para algunos alumnos pasar apuntes a limpio supone el afianzar el contenido, para otros una pérdida de tiempo.



LECTURA COMPRENSIVA







Descripción
Se trata de una lectura lenta, profunda, reflexiva y exhaustiva.
Ventajas
  • Nos permite profundizar en el contenido del texto.
  • Favorece el proceso de memorización.
  • Podemos distinguir las ideas principales, secundarias, anécdotas y ejemplos, por lo que nos permite detectar la jerarquía de ideas.
Aplicación de la técnica
Esta fase es mucho más efectiva si ha sido precedida de las dos anteriores. En algunos casos es conveniente una segunda lectura en función de la complejidad del texto.
Ideas para la aplicación
  • No leas precipitadamente.
  • Lee activamente, con toda tu capacidad de crítica.
  • Pon signos de control siempre que consideres que hay algo importante.
  • Analiza detenidamente las ilustraciones y gráficos.
  • Consulta el diccionario o pregunta.
  • Concéntrate en las principales ideas.
  • No dejes nada sin entender.
Principales ideas
  • Lee el título y subtítulos o apartados.
  • Fíjate en expresiones como:
    – Es decir.
    – Por lo tanto.
    – En resumen.
    – En conclusión.
    – Por último.
    – Por consiguiente...
  • Fíjate en la letra cursiva o negrita (si la hay). Así destacan algunos textos las ideas principales.
  • Busca palabras que se repitan.
  • Observa los gráficos, cuadros, tablas e ilustraciones.
  • Lo subrayado debe tener sentido por sí mismo, aunque no resulte gramaticalmente correcto.
  • Localiza las ideas principales y secundarias. Resáltalas con distinto código.
  • Es importante que lo subrayado no interfiera la lectura.
  • Utiliza una regla, puede servir de ayuda.
  • Utiliza los colores con sentido.
  • SUBRAYADO





    Descripción
    Consiste en destacar, valiéndose de un código propio (rayas, signos de realce, llamadas de atención, etc...) los puntos, ideas, detalles y notas importantes del texto, que nos interesa resaltar.
    Ventajas
    Durante la realización:
    • Motiva el proceso lector.
    • Centra la atención.
    • Facilita el estudio.
    • Ayuda a la comprensión lectora.
    • Facilita la adquisición de vocabulario.
    • Ayuda a discriminar las ideas más importantes.
    • Ayuda a concretar los contenidos.
    • Favorece el desarrollo de la capacidad de análisis.
    • Ayuda a retener información.
    Después de la realización:
    • Economiza el tiempo de repaso.
    • Facilita los repasos posteriores.
    • Facilita la realización de esquemas y resúmenes.
    Aplicación de la técnica
    Es conveniente realizar una lectura de orientación previa, que es la primera lectura que se realiza y que proporciona un acercamiento inicial a la materia a estudiar. Si no la haces puede que todo te parezca importante y subrayes demasiado.
    Ideas para la aplicación
    • No subrayes nunca en la primera lectura.
    • No subrayes nada que no entiendas. Utiliza el diccionario.
    • No subrayes demasiado, sólo las palabras clave.
    • Lo subrayado debe tener sentido por sí mismo, aunque no resulte gramaticalmente correcto.
    • Localiza las ideas principales y secundarias. Resáltalas con distinto código.
    • Es importante que lo subrayado no interfiera la lectura.
    • Utiliza una regla, puede servir de ayuda.
    • Utiliza los colores con sentido.

    TIPOS DE SUBRAYADO



    Decíamos en la introducción que el subrayado era una técnica personal, por tanto, cada persona puede tener su propio código para realizarlo.

    No obstante, nosotras exponemos, a modo de sugerencia, algunas ideas que te pueden ayudar a efectuar un subrayado más eficaz.
    A continuación vamos a ver los tipos de subrayado y las estrategias gráficas o códigos a utilizar en cada uno de ellos.

    El subrayado lineal consiste en trazar distintas modalidades de líneas (recta, doble, discontinua, ondulada...), por debajo o sobre las palabras –si se realiza con rotulador fluorescente–, recuadros, flechas corchetes...etc, destacando las ideas principales, las secundarias, detalles de interés... etc. Para ello puedes utilizar uno o varios colores. Al principio conviene utilizar lápiz para poder hacer las correcciones que necesites; pero, más adelante, cuando domines la técnica es importante que utilices un color que destaque sobre el impreso del texto.